El momento
Levantaron el suelo y encontraron algo que nadie esperaba
La cavidad no era amplia. Bajo las tablas se distinguía un objeto voluminoso, cubierto de polvo y separado de la estructura principal por un pequeño espacio. Una vez retirado con cuidado, se comprobó que se trataba de un arcón antiguo. No se forzó el cierre ni se lijó la superficie: cualquier intervención precipitada podía borrar marcas, restos de acabado o señales de fabricación útiles para su estudio.
En esta fase, la pregunta más útil no es «¿cuánto vale?», sino «¿qué podemos afirmar sin inventar?». La forma de los herrajes, el tipo de madera, las uniones, las reparaciones, las deformaciones y cualquier marca visible pueden aportar información. El supuesto propietario original, la fecha exacta o el contenido no deben completarse con imaginación.